CSCAE: La pobreza energética en España, un motivo más para impulsar la rehabilitación de los edificios

Publicado en


La pobreza energética en España, un motivo más para impulsar la rehabilitación de los edificios

La semana del 17 al 23 de febrero se celebra la Semana Europea de la Pobreza Energética, y tiene lugar en las mismas fechas en las que se produjo la última de las oleadas de frío que acontecieron en nuestro continente en el invierno de 1956, completando el invierno más duro y largo de Europa desde que se tienen registros. Esta convocatoria es ampliamente difundida por la Asociación de Ciencias Ambientales (1) con el objetivo, en esta ocasión, de “analizar seriamente el nuevo paquete de medidas de la UE en materia de energía para valorar, sin dilación, cómo se implantará en España”.

Esta asociación ha realizado hasta el momento tres estudios de enorme interés en 2012, 2014 y 2016 (2) sobre la pobreza energética en España, descendiendo hasta la escala de las Comunidades Autónomas.

Los resultados obtenidos en 2012 indicaban que el 12% de los hogares en España tenían gastos desproporcionados en energía y que el 8% se declaraba incapaz de mantener su vivienda a una temperatura adecuada en invierno. Esto último porcentaje afecta a aproximadamente 3,5 millones de personas. La evolución de ambos porcentajes hasta 2014 ha sido creciente, con un incremento del 34% y del 19% respectivamente. Si analizamos las cifras obtenidas en el tercer estudio nos encontramos que en 2016 el 11 % de los hogares de España, 5’1 millones de personas se declaran incapaces de mantener su vivienda a una temperatura adecuada en esta época del año. Se ha producido un incremento del 22 % en dos años. Estas cifras nos indican la magnitud del problema, que no es pequeño, y que debe abordarse desde diversos frentes, ya que la evolución de los datos no es nada alentadora.

La definición de pobreza energética de los hogares fue formulada en Reino Unido en la década de los 90 por Brenda Boardman, profesora de la Universidad de Oxford como ““incapacidad de obtener una cantidad adecuada de servicios de la energía por el 10% de la renta disponible”. Esta situación se debe a una combinación de ingresos bajos en el hogar, unos precios de la energía en continuo incremento y la baja eficiencia energética de los edificios tal y como se muestra en la Figura 1. Todos los estudios realizados inciden en que las situaciones de pobreza energética tienen una relación directa con importantes problemas de salud física y mental de las personas que la sufren.

grafico articulo pobreza energetica

Figura 1: Componentes de la pobreza energética
Fuente: Asociación de Ciencias Ambientales


Hay diversos enfoques para medir los niveles de pobreza energética. En el caso de España se están desarrollando algunas metodologías adaptadas a nuestras condiciones sociales, económicas y climáticas (3) y algunas administraciones (Cataluña, Aragón, Guipúzcoa, Zaragoza, Madrid) han desarrollado estudios específicos en sus ámbitos territoriales.

La mejora de la eficiencia energética de los edificios es parte de las soluciones que ayudarían a eliminar este problema y, en ese sentido, la promoción de la rehabilitación de las viviendas en peores condiciones es fundamental. Estas actuaciones, además de tener un beneficio directo sobre los afectados al reducir la demanda de energía para mantener las condiciones adecuadas de confort, podrían suponer un importante impulso en la generación de empleo, tanto de forma directa a través de las empresas contratadas como en el resto del sector.

En este sentido, la política europea en materia energética ha dado un nuevo impulso con la publicación el pasado 30 de noviembre de 2016 de un nuevo paquete de medidas que marca una nueva hoja de ruta que debe ser analizada con seriedad para implantar una estrategia integrada y coherente a este complejo problema.

Entre las numerosas medidas planteadas, se destacan las siguientes por su incidencia, directa o indirecta, en la potencial protección de los consumidores vulnerables:

Bajo el lema “Eficiencia energética en primer lugar” la Comisión Europea deja clara la prioridad más importante, aumentando la exigencia del objetivo de eficiencia del 27% al 30% para 2030 a los Estados Miembros. Para ello, la primera decisión va a ser promover la revisión de la Directiva 2012/27/UE sobre eficiencia energética.

Además, dado que la tasa de rehabilitación de edificios está siendo escasa a pesar de las medidas puestas en marcha, se va a desarrollar una revisión de la Directiva de rehabilitación de edificios que, junto al desarrollo de nuevos instrumentos de financiación para la rehabilitación, se pretende acelerar el ritmo de las actuaciones y dinamizar el mercado.

La UE asume que la raíz de la vulnerabilidad energética es el estado de los hogares europeos y que la solución de la pobreza energética y la prevención de más casos en el futuro es actuar en la eficiencia energética de los hogares para garantizar su habitabilidad.

Según el último censo del INE (4) en 2014 en España había 18.303.100 hogares, de los que, según los estudios de pobreza energética, cerca de 3.500.000 estarían en una situación de pobreza energética, lo que implica un volumen muy significativo de edificios que necesitan una rehabilitación energética. De cara a las actuaciones a realizar en las viviendas, es importante tener en cuenta distribución territorial de la pobreza energética, ya que las estrategias de eficiencia energética deben estar relacionadas con las condiciones climáticas y las características constructivas que pueden ser muy diferentes según la ubicación de los edificios. De igual manera, parece razonable que se actúe primero en aquellas zonas con mayores índices de pobreza energética o mayor vulnerabilidad. El estudio concluye que no todas las comunidades autónomas son igual de vulnerables frente a esta problemática y sitúa a Andalucía, Castilla - La Mancha, Extremadura y Murcia como las cuatro regiones con mayor grado de afección tanto en 2014 como en el 2007, al inicio de la crisis. Por otro lado, en lo que se refiere al impacto del problema en función del desarrollo urbano, no se han encontrado diferencias en los porcentajes de afectados en las zonas rurales y las zonas urbanas.

En relación a las condiciones de la vivienda y al régimen de tenencia, las viviendas en régimen de alquiler, y en especial aquellas con rentas más bajas, muestran tasas más altas de pobreza energética, tanto en los indicadores de gastos e ingresos como en los basados en declaraciones y percepciones, que las viviendas en propiedad.

En resumen, la pobreza energética es un problema real que afecta a un número significativo de personas en España. Diversos agentes hace tiempo que reivindican que es necesaria una política de estado coordinada y dirigida a impulsar la rehabilitación de edificios para la transformación de un sector de la construcción obsoleto y orientado a la obra de nueva planta. Además de los beneficios en la economía por la reactivación de las obras y de los impactos en el medio ambiente por la reducción de emisiones, la mejora de la eficiencia de las viviendas tiene una consecuencia muy importante para un significativo número de ciudadanos que sufren a diario una situación de pobreza energética, que es la mejora de su calidad de vida y de sus expectativas de futuro.

Más información:
Commission proposes new rules for consumer centred clean energy transition
3er Estudio Pobreza Energética en España - Nuevos Enfoques de Análisis
Semana europea de la pobreza energética: La nueva política europea avanza en la protección de los consumidores vulnerables


(1http://www.cienciasambientales.org.es/index.php/semana-de-la-pobreza-energetica.html
(2) Tirado Herrero., S., Jiménez Meneses, L., López Fernández, J.L., Perero Van Hove, E., Irigoyen Hidalgo, V.M., Savary, P. 2016. Pobreza, vulnerabilidad y desigualdad energética. Nuevos enfoques de análisis. Asociación de Ciencias Ambientales, Madrid.
(3) Sanchez Guevara (2014) Propuesta metodológica de evaluación de la pobreza energética en España. Indicadores para la rehabilitación de viviendas. Tesis doctoral. Universidad Politécnica de Madrid. 
(4) Instituto Nacional de Estadística www.ine.es 

Share this Compartir